Travers Benyon, alias «Candyman» con su mujer y su ahora ex novia, Kirsty Engelmann
Kirsty Engelmann compartía al
magnate del tabaco con su mujer. Dice que la atención mediática le ha
vuelto un «egoísta y un manipulador»
Travers Benyon lo tenía todo. El magnate del tacabo australiano tenía mujeres, una mansión y dinero para aburrirse. Su tren de vida ha salido a la luz hace unas semanas, cuando su cuenta de Instagram llena de imágenes humillantes, machistas y subidas de tono saltó a los medios. Pero ahora, «The Candyman» ha perdido a su novia, la modelo rubia Kirsty Engelmann.
Kirsty era la tercera pata del matrimonio de Travers y su esposa, Taesha, con la que tiene cuatro hijos. De hecho, vivían todos juntos en amor y compañía en una mansión de cuatro millones de euros en la que se celebran fiestas al más puro estilo «Playboy». En su cuenta de Instagram, pueden verse varias fotografías del trío, como una imagen en la que The Candyman pasea a sus mujeres con una correa.
La modelo anunció su marcha de la mansión con una fotografía en Instagram en la que se podía leer «respetarse a uno mismo para alejarse de aquello que ya no te hace feliz, te hace madurar y ser feliz». Según contó Kirsty a los medios de comunicación, todo iba sobre ruedas hasta que The Candyman comenzó a ganar notoriedad. «Yo le quería antes de toda esta publicidad, pero le habéis convertido en una persona narcisista y no podía tolerar su actitud», lamentó.
Pepsi y Coca - Cola
No parece que Travers Benyon sea un hombre dado a elegir. Él mismo afirmaba en una foto en Instagram que no podía quedarse con Pepsi o Coca-Cola, y que por eso tenía las dos. En esta ocasión, no se refería a los refrescos, si no a sus parejas. La «Pepsi» era su hasta ahora novia y la «Coca-Cola» su esposa.
La novia de «Candyman» le deja y culpa de ello a la prensa
Instagram
«La gente piensa que estaba con él por dinero, pero no es verdad. No he recibido nada ni espero hacerlo», aseguró la modelo, quien afirmó estar «muy contenta de haberme alejado de todo aquello».
Kirsty era la tercera pata del matrimonio de Travers y su esposa, Taesha, con la que tiene cuatro hijos. De hecho, vivían todos juntos en amor y compañía en una mansión de cuatro millones de euros en la que se celebran fiestas al más puro estilo «Playboy». En su cuenta de Instagram, pueden verse varias fotografías del trío, como una imagen en la que The Candyman pasea a sus mujeres con una correa.
La modelo anunció su marcha de la mansión con una fotografía en Instagram en la que se podía leer «respetarse a uno mismo para alejarse de aquello que ya no te hace feliz, te hace madurar y ser feliz». Según contó Kirsty a los medios de comunicación, todo iba sobre ruedas hasta que The Candyman comenzó a ganar notoriedad. «Yo le quería antes de toda esta publicidad, pero le habéis convertido en una persona narcisista y no podía tolerar su actitud», lamentó.
Pepsi y Coca - Cola
No parece que Travers Benyon sea un hombre dado a elegir. Él mismo afirmaba en una foto en Instagram que no podía quedarse con Pepsi o Coca-Cola, y que por eso tenía las dos. En esta ocasión, no se refería a los refrescos, si no a sus parejas. La «Pepsi» era su hasta ahora novia y la «Coca-Cola» su esposa.
La novia de «Candyman» le deja y culpa de ello a la prensa
«La gente piensa que estaba con él por dinero, pero no es verdad. No he recibido nada ni espero hacerlo», aseguró la modelo, quien afirmó estar «muy contenta de haberme alejado de todo aquello».

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